Sus palabras son en respuesta a las crecientes presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Desde el Teatro de la República en Querétaro, la mandataria aseguró que México no cederá ante amenazas ni intervencionismos, reafirmando la independencia del país ante el escenario de tensión que se vive en la relación bilateral, particularmente en materia de migración y comercio.
“México es un país libre, soberano, independiente. No somos colonia de nadie ni protectorado de nadie”, declaró Sheinbaum ante una audiencia compuesta por funcionarios del gobierno y miembros de la oposición. “Podrán amenazarnos con cometer cualquier atropello, pero jamás permitiremos que violen nuestra soberanía y pisoteen la dignidad de nuestro pueblo y nuestra patria”, agregó entre aplausos.
Sin mencionar directamente a Trump, la presidenta aludió a las recientes presiones del gobierno estadounidense, denunciando el “espíritu intervencionista” que, según ella, intenta imponerse sobre México. Llamó a la unidad nacional y enfatizó que cualquier intento de vulnerar la independencia del país se enfrentará con un pueblo valiente y decidido a defender su dignidad. Además, reiteró su postura con una nueva consigna: “Cooperación sí, subordinación no. Colaboración sí, sometimiento no. Nada de injerencismo, ni intervencionismo, tampoco de racismo ni de clasismo”.
